VOLVIENDO AL TIEMPO NATURAL

Volver al tiempo natural, implica salir del apuro del día, de lo cotidiano, y de las horas que marca el reloj, por la carrera de ir al trabajo. Ese falso tiempo en el que te estás quedando sin tiempo es la llamada "carrera de la rata". Trabajas, trabajas manteniendo la ilusión del falso tiempo de descanso en fin de semana. Una ilusión que te lleva perder el tiempo de vida trabando en espera de que llegue al fin del año el mes mas deseado "diciembre". Manteniéndote en una programación mental año tras año, compras, gastos, regalos, comida y bebida en exceso. Todo esto para seguir en la ilusión de salir a vacaciones y dedicarte el verdadero tiempo para ti. 

Sin embargo en esta realidad debes volver en el mes de enero a la realidad del trabajo diario y a la experiencia de otro año igual, y así se te pasa la vida, sin darte cuenta que el alma no vino aquí a vivir solo la experiencia matérica, sino a cumplir una misión del Alma. Pero que todos olvidamos al encarnar en este plano. Pero eso es harina de otro costal.  

Te has preguntado porque todos tus días parecen iguales?, hoy igual que ayer y la semana pasada?. La vida debería ser un constante descubrimiento, una experiencia nueva cada día y por ende una evolución constante para el ser. cuando la vives a consciencia. Sin embargo, las sociedades actuales nos han llevado al sin sentido diario: manteniendo la ilusión en el dinero, las compras y los gastos inoficiosos vendiéndote una felicidad ficticia, que nada tiene que ver con lo profundo de la experiencia del Ser. Repitiendo acciones, yendo al mismo lugar a trabajar, estando en el mismo lugar "tu casa", con las mismas personas, y anhelando que llegue el tan nombrado viernes porque como todos dicen: "es viernes y el cuerpo lo sabe". Frases de cajón de una sociedad que anda en la desilusión de la vida y que se conforma solo con los fines de semana para ser feliz.  

SALIR DEL SISTEMA 

Antes de salir del sistema yo hacía parte del mismo: 

- Horarios de trabajo por cumplir

- Recibiendo un pago por mi tiempo de vida

- Dejando mi energía, en el cumplimiento de objetivos de las empresas en las que trabajaba

- Haciendo algo que posiblemente me llenaba en mi caso la enseñanza (pedagogía), pero que en ocasiones me daba pie para hacerme preguntas cómo ¿qué otras cosas habría para mi por aprender?.

- Esperando a que llegara el tiempo de vacaciones para poder descansar

- llevando trabajo a casa, y dejando mi tiempo familiar allí.

- Haciendo tareas de dos o tres personas mas, en mi diligencia por hacer bien, hacía mas de lo que debía. Entonces el trabajo de 3 personas lo hacía yo sola. etc.

- Cultivando las creencias que en herencia legaron mis abuelos y padres. Pero todos venimos hacerlo diferente a ellos. Y esas creencias están allí para cambiarlas e ir en evolución del mismo árbol genealógico.

Finalmente en el año 2016 un año después de nacer mi hijo, le rogué al universo un cambio, poder salir del sistema y tener tiempo para mi y para compartirlo con mi familia. No fue fácil, sin embargo, las experiencias complejas se encargan de reformar nuestra manera de pensar, de ver las creencias limitantes y reformular lo que somos. Agradeciendo y valorando lo novedoso que venía para mi, dejando atrás lo que se iba, agradeciendo por ello y enfocándome en lo nuevo. Además de la experiencia de duelo, de haber perdido algo, sintiendo que me sacaron del trabajo al que estaba apegada, algo que creía era "seguro". También estaba el reto de tener que ir contra corriente y tener que escuchar lo que todos repetían a diario: los amigos, familiares, amistades y la sociedad misma tenían para decirme una y otra vez: "cómo te quedaste sin trabajo?, y ahora qué vas hacer?, de qué vas a vivir?, eso no está bien, búscate otro trabajo" como si fuera el fin del mundo y no entendiésemos que la vida misma se encarga de ponernos los retos para nuestra evolución. 

Pero todo se trata de tu manera de ver las cosas, de tu actitud para con ellas, y de entenderte en un estado evolutivo constante. Salir del sistema no es fácil, porque cuesta dejar lo seguro, lo aprendido, lo que crees es lo correcto y sobre todo el apego por el dinero y los que  haceres del trabajo, las creencias limitantes y mantener la fé y la esperanza que todo estará bien y mejor que antes. Mi decisión y el aceptar lo que pasó era de paciencia y poco a poco iría rindiendo frutos. 

De algo estaba muy segura, no quería mas de lo mismo. Otra universidad?, no.  Presentarme a otra convocatoria?, no. Optar por otro empleo igual o parecido? No. No eran opciones para mi en ese momento. Lo tenía muy claro, quería mi tiempo para mi y para mi hijo y mi familia y de nuevo al regreso a mi tiempo Natural, a mi centro. Hacer lo que quería: mi dibujo, mis tejidos, mis meditaciones, la lectura, la escritura, la contemplación de la naturaleza, mis paseos por la naturaleza, los bosques, caminar recorrer el territorio, sin tiempo ni horarios, ser soberana de mi TIEMPO y con ello regresar am mi Tiempo NATURAL. Me gustaba que podría destinar mi tiempo a lo que yo quería para darle sentido a mi existencia desde otros enfoques y no solo desde lo laboral. 

En esa misma época había comenzado a realizar los círculos de mujeres y con ello un ritmo diferente se había trazado en mi vida, con mayor sentido del servicio, la entrega, la enseñanza aún, pero sobre todo el aprendizaje diario y constante sobre mi misma. Espacios con sentido, para encontrarme haciendo lo que quería, para dibujar y generar estrategias de encuentro y acompañamiento para ellas, para las "lunas", organizar mis talleres, mis escritos, escribir mi primer libro, dibujar, y dibujar y dibujar. Y en ese mismo sentido para mi, para mi aprendizaje constante, para mi crecimiento y evolución, y sobre todo para divertirme y sentirme en libertad y en alegría con aquello que estaba haciendo. Ese tiempo fue muy bello y por nueve años de círculos de mujeres. Después de ser despedida de un trabajo de 10 años, en una universidad prestigiosa de Colombia, y después de ganarme mi dinero mensual, ya no tenía ni un céntimo en la cuenta. Y ese fue el primer aprendizaje que trajo la vida, las cosas cambiarán mucho y no siempre es como lo quieres, lo seguro es que con el cambio vienen mayores aprendizajes y comprensión sobre mi propósito en tierra. El mayor aprendizaje de ese tiempo no se trataba de ganar mucho o igual que antes, sino de saber gastar invertir, y ahorrar lo mucho o poco que ganas. Así fue de nuevo, aprendiendo a vivir un poco por fuera del sistema y en él a la vez. 

No puedo decir que ahora estoy por fuera del sistema del todo, porque aún dependo de los supermercados, el médico y otras cuantas cosas; pero sí, del sistema laboral en el que por años aprendí y me hice en mi personalidad y encontré sentido, pero que luego con el tiempo llegó el momento del cambio. Salí de la universidad y me dediqué a los círculos de mujeres, a mi hijo a mi y sobre todo a vivir y disfrutar de la vida. Siempre confiando, con fé y esperanza sin tener nada trazado, no hay caminos estructurados, ni cosas seguras, pero de algo me di cuenta " Soy soberana de mi vida, y de mi tiempo y responsable de lo que pase con ella y en ella". 

Este es solo un testimonio, una historia, una narrativa de la que puedes tomar aquello que resuene contigo. Con esto no te estoy incitando a que dejes lo seguro, pero si generar en ti una pequeña reflexión sobre aquello que te hace feliz. Y en esa coherencia mente corazón, busques lo que le dé sentido y pasión a tu vida. Por ello te pregunto ahora: Qué tal si te dieses cuenta que todos tus días son diferentes por naturaleza?, te has dado cuenta que cada día es un aprendizaje nuevo, una experiencia nueva, y una nueva oportunidad de aprender a AMAR?.  Te hablo de salir del tiempo del reloj para que regreses a tu TIEMPO NATURAL. La tranquilidad de tomarte cualquier día de la semana para ti, no solo el viernes. De compartir con tu familia cuando quieras. de usar tus horarios a tu gusto y a tu favor, de poder irte de viaje cuando decidas, de tomarte el día que quieras si enfermas para cuidar de ti, para disfrutar del tiempo de cocina en casa para ti y los tuyos. Si, el tiempo natural es el que te muestra la naturaleza, lo que permite la contemplación del ahora, la vista del vuelo de un pájaro, olfatear una flor, caminar descalzo por la hierva húmeda, detenerte para ver el vuelo de las palomas o simplemente mirar el cielo estrellado en la noche. Esas fueron acciones a las que se dedicaban los pueblos originarios, la contemplación y la observación hacían parte de su cotidiano, por ello había una interrelación tan profunda con Gaia, la Tierra, y comprendían a profundidad lo que cada tiempo o estación traería para ellos. Pulsaban y sostenían el tiempo con los movimientos de GAIA y sus estaciones. 

Hay prácticas sencillas que ya hemos mencionado en otros post para sostener el equilibrio espiritual, tu  centro y por ende darle sentido a tu existencia, para ello puedes navegar los otros post. Pero hoy quiero mencionarte lo que los celtas hacían para contabilizar el tiempo siguiendo el movimiento natural de GAIA. Las estaciones, consciencia del tiempo sin líneas marcadas con pasado presente y futuro. Ese tiempo natural de seguir los movimientos de la tierra, en verano, otoño, primavera e invierno nos lleva a la consciencia del tiempo sagrado de muerte y renacimiento constante. Te hablo de los CICLOS del cierre y apertura de los mismos y de lo que permitía la RUEDA de la MEDICINA CELTA.

Y al final de este post invitarte a realizar una acción simple sostenida en el tiempo que te ayudará recobrar espacios y tiempos sagrados en tu vida, con rituales simples y con acciones simples que te traerán de vuelta a ti. Eso si, deben realizarse con disciplina diariamente para que puedas ir generando hábitos y por ende cambios en tus marcos de pensamiento, creencias y de mentalidad. De ahí nacen los hábitos, y los hábitos transforman la mente, la percepción y, finalmente, la vida. Volver al tiempo natural es, en el fondo, volver a casa, volver a ti, a tu centro.

La Rueda de la Medicina Celta: El Ciclo de la Vida y los Velos del Mundo

En la tradición druídica, la Rueda del Año o Rueda de la Medicina Celta representa el eterno ciclo de nacimiento, crecimiento, plenitud, declive y muerte, que no es más que la danza sagrada de la vida misma.
Está compuesta por ocho festividades solares y lunares, que marcan los puntos de poder del año: los solsticios, los equinoccios y las cuatro fiestas intermedias.

Cada una corresponde a una energía del alma y de la naturaleza:

  1. Samhain (31 de octubre – 1 de noviembre) 🌑
    Muerte, oscuridad, sabiduría, contacto con los ancestros.

  2. Yule (solsticio de invierno - 21 de diciembre) ❄️
    Renacimiento de la luz.

  3. Imbolc (1-2 de febrero) 🕯️
    Purificación, esperanza, germinación.

  4. Ostara (equinoccio de primavera - 21 de Marzo) 🌸
    Juventud, fertilidad, equilibrio.

  5. Beltane (1 de mayo) 🔥
    Amor, unión, fecundidad.

  6. Litha (solsticio de verano - 21 de Junio) ☀️
    Plenitud, expansión.

  7. Lughnasadh (1 de agosto) 🌾
    Gratitud, cosecha.

  8. Mabon (equinoccio de otoño - 21 de septiembre) 🍂
    Balance, cosecha espiritual.

Este es el tiempo evolutivo de Imbolc es entrar en un tiempo sutil, íntimo y profundamente esperanzador, un momento en el que la vida aún no se muestra, pero ya palpita bajo la tierra. Te comparto una ampliación desde la mirada del tiempo natural, la sabiduría celta y la experiencia espiritual.

Imbolc (1–2 de febrero): El Fuego que Despierta la Vida

Imbolc es una de las festividades más delicadas y luminosas de la Rueda del Año celta. Se celebra entre el 1 y 2 de febrero y marca el punto medio entre el solsticio de invierno (Yule) y el equinoccio de primavera (Ostara). No es todavía primavera, pero el invierno comienza a aflojar su abrazo.

La tierra sigue fría, el paisaje aún parece dormido, pero algo esencial ha cambiado:
la semilla ya no duerme, está despertando.

El significado profundo de Imbolc

El nombre Imbolc proviene del antiguo irlandés y suele asociarse con “en el vientre” o “leche”, en referencia a las ovejas que comienzan a dar leche en este tiempo. Esto simboliza nutrición, cuidado y sustento, no solo físico, sino también espiritual.

Imbolc representa:

  • Purificación: limpieza del cuerpo, la mente y el espíritu tras la oscuridad invernal.

  • Esperanza: la certeza interna de que la luz regresa, aunque aún no se vea del todo.

  • Germinación: los proyectos, sueños e intenciones comienzan a gestarse en lo invisible.

Es un tiempo de promesas silenciosas, de señales sutiles que anuncian lo que vendrá. Has sentido tal vez en este tiempo evolutivo que la esperanza regresa a ti?, que algo que estaba dormido comienza a movilizarse, o que los proyectos o ideas que en algún momento dejaste quieres regresar a ellos. Es un momento en el que revisas tu tiempo de vida, vuelves al pasado no a llorar por lo que no se hizo, sino para revisar los aprendizajes integrados. Y por ende los cambios a los que te viste sujeta en este último tiempo. 

El Fuego Sagrado y la Diosa Brigid

Imbolc está profundamente ligado a Brigid, una de las diosas más importantes del panteón celta. Brigid es diosa del fuego sagrado, la poesía, la sanación, la creatividad y la forja. Su fuego no quema: ilumina, calienta y transforma.

En Imbolc, el fuego vuelve a tener protagonismo:

  • Se encendían velas en los hogares para invitar a la luz a regresar.

  • Se limpiaban casas, herramientas y espacios rituales.

  • Se bendecían las fuentes de agua, asociadas a la sanación y al renacimiento.

Brigid también es guardiana de los umbrales, de los lugares de paso. Imbolc, como ella, es un portal: no estamos en la oscuridad total, pero tampoco en la plena luz.

Imbolc como rito de purificación

Así como en Samhain honramos la muerte simbólica y en Yule el renacer de la luz, Imbolc nos invita a preparar el terreno. Es el momento de limpiar lo que quedó estancado, no desde la fuerza, sino desde la suavidad.

A nivel interno, Imbolc nos invita a preguntarnos:

  • ¿Qué necesita ser purificado en mí?

  • ¿Qué creencias, hábitos o emociones ya no nutren mi camino?

  • ¿Qué semillas quiero cuidar con paciencia?

No es tiempo de acción desbordada, sino de atención amorosa.

La germinación invisible

En la naturaleza, casi nada es visible aún. La magia de Imbolc ocurre bajo la superficie. Y así sucede también en nuestra vida espiritual. Es un tiempo para confiar en los procesos, incluso cuando no vemos resultados. Es un tiempo que cultiva la fe y la esperanza, pero no a ciegas sino con la certeza de que el tiempo está cambiando y tu evolución sigue en movimiento.  

La sabiduría celta nos recuerda que:

Todo crecimiento verdadero comienza en la oscuridad.

En Imbolc, la semilla no rompe la tierra todavía, pero ya recibe luz, calor y humedad. Del mismo modo, nuestras ideas, proyectos y procesos personales comienzan a nutrirse internamente. Revisión, escribir, anotar, recordar son verbos de este tiempo puestos en movimiento, no se trata de la acción se trata de la preparación para lo que puede comenzar a germinar. La semilla apenas está sintiéndose cómoda en lo profundo de la oscuridad y con la certeza de la luz del sol por encima de la tierra.

Imbolc: cómo vivirlo en el tiempo natural

En el mundo actual, Imbolc nos ofrece una pausa consciente frente a la prisa. Es una invitación a volver a lo simple:
  • Encender una vela al amanecer o al anochecer.

  • Limpiar un espacio de la casa con intención.

  • Escribir una intención clara, breve y honesta.

  • Conectar con el agua: beberla conscientemente, lavarte las manos o el rostro como acto ritual.

  • Crear algo con las manos: dibujar, tejer, escribir, cantar.

Todo acto sencillo hecho con presencia se vuelve sagrado. Hace unos días las invité para que organizarán su espacio sagrado "el altar": ordenar un espacio para darle sacralidad a cada acción cotidiana. Abrimos el espacio para que la psiquis se exprese desde el subconsciente, y con el símbolo y la palabra, le demos sentido a la existencia con acciones sencillas. Esto da disciplina y hábito. 

Para salir del tiempo del reloj es importante sostener un pulso en el tiempo, que nos permita ver los ritmos de la vida. En años anteriores lo hemos venido haciendo con la celebración de cada una de las fiestas de la rueda de la medicina Celta de los equinoccios y solsticios anuales. 

Para que tomes nota:

1️⃣Destinar tiempo para ti, requiere de acciones. Consigue tú cuaderno para llevar anotación de las lunas nuevas, lunas llenas, sueños oníricos y propósitos.

2️⃣Ordena el espacio sagrado para realizar tus rituales. Ordena tú altar puede ser sencillo. Un oráculo de 12 cartas que puedas ir descubriendo cada día. Con 12 objetos, puedes ser cristales. Una vela en el centro. 

3️⃣Saca tiempo a diario para respirar a consciencia. Con tres a cinco minutos, es bueno para iniciar. Encender la vela central de tu altar y leer la tarjeta del oráculo del día. Agradece y tómate un sorbo de agua. Usa el verbo sagrado para bien decir y para agradecer. Cuando uso la palabra y hablo creo realidades. 

4️⃣Evalúa al trece avo día que pasó en esos 12 días anteriores en donde destinaste el tiempo para generar el hábito de abrir este espacio y tiempo circular para ti y lo sagrado. 

Las impulso a mantener el pulso del tiempo sostenido, para que me acompañen en esta nueva aventura y la intención puesta en el tiempo NO lineal.

Imbolc y el alma

Imbolc nos enseña que no todo renacimiento es inmediato, que la esperanza no siempre grita, a veces apenas susurra. Nos recuerda que la vida siempre busca abrirse paso y que, incluso en los inviernos más largos, la luz nunca deja de crecer.

Es la festividad de quienes confían, de quienes cuidan la llama cuando aún es pequeña, de quienes saben esperar sin rendirse. La paciencia es la palabra clave, esperar con fé y esperanza.

Bolonik - Sandra Daza dando sentido en la nueva tierra.

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