221 DRAGÓN CÓSMICO ROJO
Hoy estamos transitando con la energía de Imix el dragón cósmico rojo. El que tiene el poder del nacimiento, el desarrollo y el ser. Está en el tono 13 cósmico de la presencia, y la trascendencia. Este sello nos invita a buscar en nuestros orígenes, terrenales y cósmicos, recordando memorias, recordando nombres, antepasados y seres que constituyen nuestro linaje paterno y materno, sanando las heridas del clan completo, recordando nombres olvidados, seres no reconocidos y que se quedaron en lo oscuro de la historia familiar. Es un es un día para entender la energía de la madre que nutre cobija, protege y contiene. Todos hoy en nuestras búsquedas contenemos amorosamente nuestros sentires para ser trascendidos, a través de las memorias que vamos despertando.
Otra manera de ir al origen un poco mas atrás es a través de nuestras memorias cósmicas. En el hinduismos los siete centros energéticos se dividen en los que componen la energía liviana del cielo y la densa de la tierra. Los centros que están por encima del corazón son los livianos o del cielo, corazón, laríngeo, tercer ojo y corona. Los que están por debajo son los terrenales plexo solar, chakra sexual y raíz. Mas dos centros que se encuentran por fuera del cuerpo portal del conexión con el cosmos o chakra estrella del alma y por debajo de los pies con el chakra corazón de GAIA. El trabajo completo de cada ser humano en su vida es abrir los 9 centros energéticos a través de las situaciones, personas y relaciones que están allí para ese despertar y crecimiento. Para que nuestro cuerpo de luz fluya en multicolor iridiscente, esté en equilibrio, y cada uno de estos irradiando como deben ser, así de manera somera la humanidad no ha podido pasar del tercer chakra el del poder a de la solidaridad, la compasión la colaboración y cooperatividad con los otros seres del planeta. Es un tarea en la que estamos como colectivo. Cada ser despierto abre todos sus centros y en esa medida ayuda a despertar a otros para que todos juntos completemos la tarea de subir energéticamente del chakra del poder al chakra del amor puro. Este tiempo está dado para cumplimentar esta tarea.
Entre todo lo anterior para que hagamos un trabajo de comprensión más profundo debemos cómo integrar los conceptos de tiempo - espacio, estas dos categorías no separadas sino integradas recordamos también que somos almas venidas del cielo o y del gran espacio a encarnar en un cuerpo orgánico o físico. Por ello ese trabajo de abrir cada centro energético tiene que ver con nuestro despertar. Vamos construyendo nuestro templo interior sagrado, es decir, traemos el espacio del cielo a la tierra, a través de nuestro cuerpo cristal integrándolo en el físico, trascendiendo la medida errónea del tiempo lineal, pasado presente y futuro, integrando el tiempo circular espiralado, de los abuelos y culturas ancestrales, en donde volvemos a cada situación de vida a repetirla en un nuevo nivel de consciencia.
En esta labor lo que hace el alma es encarnar en el cuerpo y posicionarse, para que de a poco a lo largo de la vida vaya despertando. Entrar en sincronía con el tiempo, el orden natural y cósmico, requiere de una tarea de no alimentar más el sistema social, a través del falso tiempo gregoriano, el calendario de 12 meses y el tiempo de 60 minutos denominado 12:60 para pasar al sincronario o tzolkin y a las 13 lunas en donde en un anillo solar hay 13 lunas llenas de 28 días cada una, mas un día fuera del tiempo.
El cuerpo debe despertar al tiempo infinito, al principio de tiempo – espacio sin separabilidad. A través de una energía liviana e infinita que es alma se posiciona en un cuerpo denso y finito que es el cuerpo, toda la vida nos la pasamos tratando de comprender esta dualidad, y de integrarnos al todo a través de lo que somos como espíritu encontrando la unidad, esa será la apertura del último chakra corona.
Cuando integramos el tiempo del orden natural en nuestro cuerpo, nos salimos del tiempo artificial representado en el calendario gregoriano, el tiempo marcado por el reloj, el tiempo de lo laboral, el tiempo que es pagado con dinero. Con el pasar de los años y la madurez, nos damos cuenta que hay más que un cuerpo físico, que somos más que materia, que la vida no se mide en pesos y comenzamos nuestro despertar espiritual, y energético, el cuerpo físico se cansa pero podemos dosificar la energía aprovechándola mejor, cuando más nos acercamos a nuestra desencarnación nos hacemos más livianos de equipaje, así nuestra alma trasciende en ese maravillo ciclo de muerte vida reencarnación.
En la unificación del cielo y la tierra hay otro tercer elemento el alma. Esa trinidad, o trilogía que nos ayuda a salir de la dualidad o idea de separatividad. Comprendiendo que somos algo más que un solo cuerpo físico en este tierra. En geometría sagrada el octaedro o la pirámide fue y ha sido un símbolo para muchas culturas del mundo, para los egipcios representa la conexión cielo tierra, donde la punta es la conexión directa con el cielo y su base cuadrada, quien dá estabilidad es decir la tierra, representada en el cuadrado perfecto, la base terrenal. Traer el cielo a la tierra, inspira para ir en búsqueda de los orígenes, donde el dragón es el origen cósmico, que simboliza la madre nutricia dadora de vida, el principio y fin de todo. Nos impulsa para que desde el origen cósmico, y la integración de ese origen en este plano terrenal, recordemos que somos seres estelares que vienen del gran cosmos, a través de un alma posicionándose en un cuerpo orgánico. Así comenzamos el despertar, cultivando nuestro templo interior, con el debido respeto por el alma y el gran espíritu, impulsando la emergencia constante de la vida, a través de la semilla del padre, y de la luz de papá Inty.
Para los cristianos el templo somos todos los seres de la tierra, si volvemos a este significado todos los seres estelares tienen entrada a este plano a través de la emergencia del alma encarnada en el útero sagrado puerta de entrada a través de la madre biológica pero también a través de la gran madre la pacha dándonos la vida, así bajamos el cielo a la tierra recordando nuestro orígenes, para continuar con el despertar espiritual.
Hoy meditamos bajo el plasma alfa activando el chakra laríngeo, desde la verdad la bondad y la compasión. Gratitud infinita por tu lectura atenta y tu escucha activa comparte con quienes necesiten.

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