LA TRAMPA DEL PENSAMIENTO
LA TRAMPA DEL
PENSAMIENTO
No somos lo que pensamos,
el
pensamiento es solo una pequeña fracción de la gran mente
No somos lo que pensamos, el pensamiento es solo una pequeña
fracción de la gran mente y una función entre tantas que tiene nuestra Mente,
que está integrada en la Gran Mente, y que nos permite actuar en este plano tridimensional.
Decidir, reflexionar, explicar, argumentar son algunas de esas funciones. Sin
embargo cuando pensamos demasiado no sintonizamos con la gran mente, pues
estamos llenos de ruido mental (basura mental), conceptos, opiniones, críticas
inoficiosas y además nos enredamos en el barullo ruidoso del mundo, lo que
llamamos problemas y toda la ilusión de Maya o la rueda del Samsara. Olvidamos
la intuición que hace parte del susurro de la gran mente, y de la escucha.
Olvidamos que poseemos otros sentidos extrasensoriales (la clarividencia, la
clarisensibilidad, la clariaudiencia etc) de los que todos podemos hacer uso.
Olvidamos el pálpito del corazón y la conexión mente corazón, que no es lo
mismo mente emoción.
El sistema social y educativo ha privilegiado la razón, la
lógica y la explicación a todo, esto tiene como resultado una ciencia que
privilegia los datos, lo explicable lo verificable, y por tanto lo no
entendible, el misterio no tiene cabida allí por no encontrar algo que lo
evidencie. Esto lo podemos ver en el énfasis que se hace en escuelas y colegios
sobre asignaturas como la matemática, el lenguaje, la biología etc. Menos enseñanza en las asignaturas que
potencian el pensamiento creativo, o la creatividad como el ARTE. Esto también
es resultado de una enseñanza patriarcal.
Para resolver aquello del pensar en exceso volvemos a
respirar pacientemente, llevando oxígeno a todas nuestras células, esto nos
ayuda a aplacar el pensamiento, pero a respirar también debemos aprender,
vivimos en un mundo tan acelerado que generamos entre 30 y 40 inhalaciones por minuto, nuestra respiración
está acelerada, así como el mundo y todo lo que sucede en él. Hay que aprender a ralentizar el cuerpo, todo
el sistema corporal y esto se logra con la respiración, entre más acelerado
estás, más pensamientos llegan a tu mente y piensas con menos claridad, esto
también tiene que ver con la idea de falta de tiempo, y es que estamos perdidos
en el falso tiempo del reloj. Date tiempo para SER recupera tu tiempo biológico,
así que deja el afán, y tómate el tiempo para percibir la belleza en el todo,
para ver una planta su color o el vuelo de un ave, contempla el mundo en su esplendor.
No somos lo que pensamos, no te identifiques con tus
pensamientos. Estos están compuestos por falsas creencias, creencias
limitantes, esquemas de pensamientos enquistados, marcos de pensamiento
paradigmáticos, dogmas, opiniones y críticas limitantes, todo esto está siendo
expulsado hacia afuera y tiene incidencia en todos los demás. Así como cuando
se contagian las emociones, tanto la risa como la ira, estamos contagiados de
afán, y así el mundo está sumido en un caos, del cual nadie se percata,
retírate del mundo, retírate de tu pensamiento.
El pensamiento cataloga, disgrega, taxonomiza mostrándonos
el todo fragmentado en partes, impidiéndonos vernos y sentirnos como parte del
multiverso. Pero aún no creemos en un mundo sin razón excesiva, o con la falta
de lógica, pues sería un mundo de LOCOS, tanto los rechazamos y excluimos que
creamos lugares para juntarlos a todos. Entonces en el seno de la sociedad no
tiene cabida el Sin sentido, y es allí donde precisamente se encuentra el
sentido de todo.
Si piensas que tu trabajo espiritual no avanza concéntrate
en ver lo siguiente:
·
Cada día asumes tu tarea con mayor voluntad
·
Generas tus propios ritmos y disciplinas,
hábitos saludables. Eres tu y no el mundo quien controla tu vida.
·
No te enganchas en discusiones vanas
·
Llevas paz y armonía a los lugares donde vas
·
Dosificas tu energía y sabes cómo generarla
·
Ves con mayor claridad y entendimiento los
asunto de la vida.
·
Entiendes que hay un poder más grande que tú y
mantienes tu fé.
·
Ya no tienes miedo de lo que vendrá.
·
Entiendes el mundo material y del consumo y te
alejas de él
·
Te enfocas en enseñar lo que sabes
·
Te mantienes en sanidad porque tus sistemas
están regulados
·
Vives un día a la vez entendiendo el pasado para
guardar la memoria de la alegría y los aprendizajes de la vida, y el futuro
como una proyección en prospectiva de ideas sin pasarte a vivir a ninguno de
los dos. Siendo consciente del Ahora, viviéndolo como tu único presente en
PRESENCIA.
No eres tus pensamientos, eres
más que eso, deja de identificarte con lo que piensas y estarás integrando el
mayor misterio en tu vida, el de la habitar en la Gran mente, siendo fractales
de ella. Deja de solucionarlo todo, de explicarlo todo de controlarlo todo, y
comienza por confiar en que el gran plan se está dando, así el resultado no sea
de tu agrado.
Sandra Daza - Bolon Ik en
servicio planetario de Amor

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