Kin 149 LUNA RÍTMICA ROJA
El sello luna, con el tono rítmico nos impulsa hoy a revisar con lupa nuestras emociones, es a través de ellas que transitamos la comprensión de nuestro papel en el mundo. El poder del agua universal, el fluir y la purificación. Y los sentires de los más cercanos nos llevan a la reflexión, transitar el dolor sin quedarnos en él, la pérdida, o la enfermedad. Aprendiendo a superarnos desde nuestro propio sentir, alzarnos por encima de nuestra emocionalidad. Transitar el dolor y el sentir de la pérdida nos muestra la vulnerabilidad, como a través de estas situaciones viene la entrega, dejar de resistirnos. Sentirnos de nuevo como seres pequeños, indefensos, sin corazas, volver a la enfermedad requiere la sabiduría de verla como maestra que viene a enseñarnos a trascender. Cuando asentimos y reconocemos que hay algo mayor que tiene incidencia en todo, sólo desde ahí podemos volver a restaurar la fé en nuestro corazón, un nuevo latido, creer que hay algo más fuera de ti, que tienen incidencia en todo lo que pasa, no pasan cosas buenas ni malas, solo situaciones o circunstancias que nos traen de vuelta al Yo Soy, desde el aprendizaje.
Transitar el dolor es volver a la sombra, al miedo de la pérdida, sólo cuando la viviencias y te preguntas por tu vulnerabildad vuelve a ti el poder de ceder. Nos olvidamos del Ego, nos olvidamos de la necesidad de control porque sólo bajo estas circunstancias recordamos que la vida como la muerte, como la enfermedad no se controlan, solo suceden, para rendirnos para que la vida suceda, para que la vida nos atraviese, simplemente pase y en ocasiones llegamos a lo que creemos es un límite, la enfermedad, o la muerte, y con ello cuando el tiempo hace su tarea, y el cambio de enfoque frente a la vida, las cosas se hacen más claras, el cuerpo más liviano, llevamos menos cargas mayor entendimiento frente a todo. Así vamos quitando velos, develando lo que siempre ha estado allí en nosotros entorpeciendo nuestro camino.
La persona que nunca pidió ayuda en algún momento la necesitará, quien se ocupa de otros en algún momento requerirá que se ocupen de él. Donde hubo dolor luego será reemplazado por amor, porque la vida se presenta en dualidad (2), para trascenderla y entendernos luego en la trinidad (3) donde abrimos espacio a un tercero, el espíritu que todo lo habita, que tolo lo circunda. Siendo así la sabiduría nos invade cuando abrimos espacio a los nuevos aprendizajes, a la sabiduría de la mente cósmica, desprenderse, soltar equivale a entregarse, al gran misterio de la existencia, para que sea través de nosotros. Así la vida y la muerte transcurre entre ires y venires, una flor no será igual a otra, nunca un día será igual al anterior, por eso vivimos un día a la vez.
Hoy quiero compartirles un sueño nocturno que tuve anoche después de la meditación, para ver un poco de luz en esa simbología. Soñaba anoche con un proyector gigante que se encontraba por encima de nuestras cabezas en el cielo, parecía una nave espacial. Era de noche, en el centro del gran objeto se alcanzaba a ver un punto de luz del cual se desprendía un gran foco de luz blanca, que proyectaba un gran chorro de luz sobre nuestras cabezas, Esa gran luz iluminaba toda sobre la calle y el lugar donde estaba, me percaté que esa luz me permitía percibir cosas que no veía antes con mis propios ojos, lo iluminaba todo mostrando imágenes transparentosas, lechosas, blancuscas. Aquella luz develaba seres y objetos de otra dimensión, que se hallaban allí con nosotros pero que no podían ser vistos a simple vista. Entonces la gran mente cósmica me muestra en su gran sabiduría que todos, todos habitamos interdimensionalmente. Este sueño hace que comprenda que estamos viviendo en un sueño ilusorio, donde creemos que lo que vemos con nuestros ojos, escuchamos, oímos, olfateamos, es lo verdadero, lo real. Sin percatarnos de otros seres que existen paralelo a nosotros, esta ilusión creada por nuestra mente, podemos trascenderla quitando el velo, percibiendo extrasensorialmente que hay más allá de la simple percepción. La gran mente que se piensa a sí misma, está emergiendo a borbotones en un movimiento constante, esta que sobrepasa tiempo y espacio, nos muestra una proyección en este plano lo importante es aprender abrir la percepción que permitirá ver con otros ojos lo invisible, lo intangible, y transitar a otros planos de consciencia. Gracias por tu escucha activa, y tu lectura atenta, comparte con quienes necesiten.

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