EN RELACIÓN AL PROCESO DE SANACIÓN CON MAMÁ Y PAPÁ




Por: Sandra Liliana Daza cuartas - En agradecimiento a padre y madre por darme la vida desde el amor 

14 08 2024

Cuando necesitas hacer el proceso de perdón con mamá, se recomienda escribir. Escribir una carta que te ayudará a vaciarte de la emoción, atender a tu ego para poder darle otro enfoque a la situación y revalorarla y expandir tu conciencia. ¿Por qué esas cartas de reproche? Se escriben para ti y no se lo dices a la persona. Porque eso no lo debe escuchar el otro, o sea, el otro no lo necesita saber. Porque se trata de un proceso interno tuyo, pues eres tu quien tiene que cambiar de enfoque sobre lo que pasó en la infancia con mamá, los reproches, reclamos, juicios que tenemos sobre ella y la situación. Eres tú quien tiene que resignificar esa historia de infancia con mamá y papá. Eres tú, no ella.

Entonces por eso uno no expone al otro a tanto dolor, a una conversación que le haría mucho daño, o que sería solo para dejar salir el ego, culpar, y preguntar porqué tal vez o en el menor de los casos, sentirnos víctimas. Ese no debe ser el objetivo. Porque eso sería una exposición al dolor terrible para mamá y para papá, generalmente cuando hablamos con ellos hacemos reproches, porque muchas veces cuando nos comunicamos con mamá y papá, pues nos comunicamos haciendo eso, tratando de solucionar un pasado, sin entender que no se trata del otro, sino de la visión que tengo sobre el otro y la situación que debo cambiar. Uno no les habla normalmente a papá y mamá, generalmente hacemos reclamos. ¿Por qué? Porque en el fondo hay una niña herida que todavía no ha trabajado esa madurez, esa historia de infancia.

Entonces para eso se recomienda escribir dos cartas: la primera carta tiene que ver con el vaciamiento emocional, de aquello que has guardado por mucho tiempo. Y la segunda Carta es una carta de agradecimiento, donde cambiará tu perspectiva de lo que pasó. Porque la escritura te ayudará a ver de frente la emoción y podrás culpar, llorar, sacar puyas, decir sandeces, todo eso puedes escribirlo porque es para ti. Tu enfoque no será en la relación con mamá y en él reproche, sino en atender a tu ego herido. La cuestión no está en reclamar, porque es el ego el que reclama, se trata de aplacar el ego para que tú puedas ir desde el amor y la compasión a ver a mamá con otros ojos. Después puedes evaluar si quieres entregar la carta a mamá o no, o si quieres decírselo personalmente. Y es que el  respeto por padre y madre empieza cuando le das espacio a tu proceso emocional de ser liberado para ir descubriendo otros elementos, la compasión, la bondad, el amor por los padres, ya luego te das cuenta que al final de la vida de padre y madre, tú terminas amándolos, porque es un proceso natural del ser humano que se va dando como por capas. Por momentos. Reenfocando lo que pasó en la historia del pasado. 

En ese momento la relación se transformará más en agradecimiento porque ya tú vas a darle las gracias a mamá en la en la teoría de Bert Hellinger, en los órdenes del amor, los hijos no necesitan amar a padre y madre, no es obligación amar a padre y madre, pero los hijos sí tienen que rendir respeto y ese se da, a través del agradecimiento, o sea, lo único que tienes que darle a papá y mamá es un agradecimiento porque nos dieron la vida. Porque ellos nos engendraron y nos dieron la vida, y gracias a ello estamos aquí hoy. Entonces de eso se trata, todo este proceso. Ese proceso te incumbe, es a ti, no le pertenece al otro, no le pertenece a tu mamá por eso no vamos a hablar de reproches y culpas con ella sino de agradecimiento. Aunque uno crea que la culpable es mamá, porque mamá me dejó, porque mamá me abandonó, porque mamá no estuvo, porque mamá no me atendió, o porque mamá se dedicaba más a papá que a mí, entonces en esos procesos interno de dolor ira angustia, eso a quien incumbe es a ti, es tu proceso personal de perdón hacia ti misma, porque de perdón hacia ti, porque esa fue la única manera de sentir cuando eras niña, y lo integraste a ti de esa manera. Ese problema no es mamá, es la es la visión que tú tienes sobre mamá la que debes cambiar. Mamá hizo lo mejor que pudo con lo que tenía en ese momento, y tú te quedaste con la visión de la infanta. Sí, tú tienes sesgada tu visión frente a mamá, y aún la culpa es porque el ego es el que está hablando de TI.

Cuando tú quieres ir a hablar con mamá a decirle a ella lo que pasó, es tu ego que necesita sentirse bien. Y finalmente tú vas a terminar enfrentada con mamá, por más amor que tú quieras ponerle a eso conversación, si estás dolida, si sientes rabia, si sientes desprecio, si aún culpas a mamá no va a salir amoroso, ni nada bueno de allí, porque lo primero que vas hacer es sacar el ego y el ego es el Niño berrinchoso que no se ha sentido escuchado y finalmente no permite que veas con claridad y que pienses con madurez emocional e inteligencia espiritual. El ego es lo que digas cosas malucas, que te enfrentes, te hace ser poco amorosa, brusca, y por último grosera. Entonces a tu mamá no le compete esa parte, esa parte te compete a ti.

En tu proceso personal debes cambiar el enfoque de la historia de infancia, la purificación de esa parte emocional de tu historia la debes hacer sin mamá, ya eres la adulta quien está hablándole a tu niña interior, abrazando a tu niña y explicándole a tu niña de manera diferente que las cosas no son como tú creías que eran. Para eso escribimos la Carta de Emocionalidad y de vaciado de esa emoción. ya finalmente cuando tu hagas ese vaciado, ya te sientes en paz. Será el momento pues de decidir si puedes ir a hablar con mamá y es seguro que van a salir muchas más cositas, la idea es no caer en el reclamo, la culpa, y los juicios de valor.

En la práctica esa carta se escribe, se guarda, luego se sacas, se escribe de nuevo, se saca después dos días, se lee, se vuelve a escribir, y realizas estas acciones en el tiempo cuántas veces necesites, hasta que leas y no sientas ninguna emoción. Mientras que tú haces tú proceso en tu interioridad, en tu intimidad, en tu proceso con tu adulta, con tu mujer madura, les vas a explicar a tu niña, y vas a tener más elementos de comprensión de ti, de lo que te sucede, de lo que sientes, del cómo sientes, luego cuando vayas donde mamá a hablar con ella y a darle las gracias, ya no vas a ir a hacerle reclamos. Porque en ese proceso de sacar y guardar una semanita 2 días, 3 días, tu vuelves y lees la carta y empiezas a sentir de nuevo en el estómago una cosita que te fastidia es que todavía no has dejado el sentimiento albergado en ti, aun no te desprendes de él. Por consiguiente, tienes que seguir trabajando en ti por el tiempo que requieras. Por eso hay personas que se demoran años escribiendo esta Carta. Debes quedar muy tranquila contigo misma, para darle el agradecimiento a mamá. Por el contrario, un mal proceso puede dañar y fracturar la relación con ella a futuro.

El proceso que yo hice con mi mamá fue ese yo le escribía cartas a mi mamá desde los 18 años, mi estrategia era esa, porque yo no me podía comunicarme con mi mamá, porque mi mamá emocionalmente era un roble, mi mamá era una roca, pocas personas le mueven el corazón, aunque es un ser sensible no lo muestra para afuera. En cambio, yo era toda llorona, hipersensible a lo que me decían. Entonces sentía, sentía que mi mamá no me comprendía y que cuando hablaba con ella perdía el tiempo. Entonces yo empecé a escribirle cartas para poder desahogar la parte emocional y un día se me ocurrió entregarle una carta de esas y así empecé a comunicarme con ella. La manera en como yo me comunicaba era escribir la Carta, yo la leía, si después veía que esa carta me producía mucho llanto, no se la entregaba a ella, porque eso quería decir que había mucho dolor de mi parte. Pero cuando yo leía la carta y sentía tranquilidad con la carta, quería decir que estaba escrita en buenos términos para que mamá la pudiera leer, entonces se la entregaba. Y así fue que elaboré una técnica terapéutica propia y además por mucho tiempo, como me comuniqué así con ella. Mi mamá nunca me dijo nada sobre las cartas, nunca me respondió. Pero estoy segura que ella entendió mucho de lo que yo era como persona a través de esas cartas escritas. Es una forma de comunicación muy pertinente cuando sientes un muro en frente tuyo, con cualquier persona, porque esos muros van a estar presente siempre, y sentirás a tu niño o niña interior de nuevo cuando niños que nos sentíamos muy pequeñitos, como desvalidos, como que con poca capacidad de hablar y expresarnos, o en otros casos simplemente guardábamos la emoción. Sólo debes aprender a abrir tu corazón.

Luego la vida nos dá la oportunidad de que en una situación nos juntemos de nuevo para que entre las dos personas en cuestión conversen, porque las cosas mágicas de la vida son esas, y de los procesos internos los resultados son mejores, es cuando uno está listo y se dan preciso las cosas para que acabemos de cerrar cualquier situación con cualquier persona; con tu mamá, con tu papá, con un jefe, con un amigo, con el novio, con el marido con el que fuera. Sí, la vida nos da la oportunidad de que conversemos con esas personas y podamos cerrar esas situaciones que tanto dolor nos producen.

El Poder manifestar materialmente o emocionalmente lo que queremos, tiene que ver con la capacidad de ver como observadores el pasado del que venimos y el futuro al que queremos ir. No solo manifestar materialmente todo lo que tenemos: como objetos, sino también nuestras emociones livianas: la alegría, la compasión, el agradecimiento, porque de nada externo debe depender tu felicidad, o alegría de vivir. En ese proceso hay algo muy importante y es aprender a resignificar el pasado y aprender a crear el futuro. Esos dos elementos son muy importantes, hay un observador en ti que está viendo el pasado y que está viendo el futuro retirado de ellos, eso es resignificar la historia de infancia, pues cada uno de esos dos observadores lo que te van a pedir es una reformulación del antes y del después, de lo pasado y del futuro, ahora en este presente, en presencia momento a momento se trata de la expansión de tu conciencia, de la ampliación de tu amor. Entonces, una regalo que la vida nos da es volver a revisar la historia que está en el pasado para reformularla y para poder darle un enfoque diferente.

CAMBIO DE PERSPECTIVA 

Un ejemplo muy bueno para entender el cambio de percepción o de enfoque sobre una situación, es cuando estamos dibujando 30 estudiantes alrededor de un bodegón, todos parados alrededor de un bodegón sencillo una botella, una manzana, unas flores. Ese es el modelo a dibujar es el modelo a ver o la situación que trae la vida para que revises. Todos estamos viendo el mismo bodegón, sí, pero resulta que cuando uno empieza a dibujar se da cuenta que mi enfoque, que mi perspectiva es totalmente diferente a la perspectiva en que está el compañero del lado derecho o del lado izquierdo. Si tú das un paso al lado derecho y te paras en la perspectiva del compañero, te vas a dar cuenta que él está viendo otras cosas que tu no ves desde tu óptica. De eso se trata la vida, de entender que cada quien tiene una perspectiva diferente y se trata de aprender a integrarlas con la tuya propia.

Ese es el mejor ejemplo el del bodegón para que tú entiendas que la vida, el pasado, se trata de eso, de estar reformulando constantemente, reenfocandolo, dándole otro foco, dándole otra visión a las historias a las narrativas que nos contamos de niños en la infancia y del pasado. Sí, porque realmente todo lo que pasó atrás son momentos que sucedieron para hacernos evolucionar en consciencia, solo que en el momento presente, en el momento que pasó no lo vimos. Y por eso volvemos a resignificar el pasado, y lo miramos y volvemos y nos retiramos y lo estudiamos para dar un enfoque diferente. Y ese enfoque diferente es dar el paso al lado derecho para ver la perspectiva de otro que no estoy viendo.

Entonces lo que hacemos con nuestra historia de vida, es que cuando vamos a mirar al pasado y cuando miramos al futuro tiene que ver con resignificar, porque no somos los mismos del pasado, tu enfoque y tu forma de ver la vida va a cambiar y eso va a ser que tú te vayas a expandiendo en conciencia. Cuando vuelves a una historia de vida, una relación que se acabó, un trabajo que se terminó, te tiraron de ese trabajo que tanto te gustaba, o con algún amigo o cualquier cosa. Tu vuelves al pasado y revisas eso y le das otro enfoque. Ahí está la expansión de conciencia, cuando tú logras resignificar el pasado y dejar de sentir resentimiento, miedo, odio, o aversión, y logras trasformar en algo bello esa emoción te das cuenta de que puedes sacarle algo positivo a esa historia que pasó en el pasado. Por muy horrible que haya sido así, cuando logras resignificar eso que creíste que fue tan horrible en el pasado, ahí es cuando tú logras expandir tu conciencia, expandir tu amor, porque logras ver allá. Trazar una nueva línea de tiempo, y se abren las oportunidades del futuro para ti, ya no estás amarrada a una emoción del pasado y el observador del futuro te puede informar, y traer para ti la oportunidad más adecuada para ti entre las múltiples que existen en el campo cuántico.

Un enfoque diferente, una perspectiva diferente, la manifestación tiene que ver con eso, con que tú logres ver desde otra perspectiva, para que desde ese punto diferente focal en el espacio - tiempo, tú puedas crear y manifestar en presencia, lo que te mereces, porque realmente ya no estás viviendo ni en culpas, ni en opiniones, ni en justificaciones, ni en problemas que tienen que ver con el pasado, y tampoco estás viviendo, era el ansioso futuro, estás en presencia. Sueltas el resultado, simplemente dejas para que el universo haga las cosas, y te traiga la mejor oportunidad que hay en el futuro para ti, para que sigas expandiéndote en el amor.

Incluso papá y mamá no lo tienen todo para ti - El viento 

 









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