EL SUEÑO, LOS CICLOS Y EL ARTE DE CERRAR LO QUE YA CUMPLIÓ SU MISIÓN
Les cuento que
estos días he tenido sueños muy vívidos, de esos que llegan cargados de
imágenes, emociones y mensajes que uno no puede ignorar. Y justo anoche apareció
un sueño tan nítido que sentí la necesidad de compartirlo, porque habla directamente
del cierre de ciclos y de esos momentos de la vida en los que
necesitamos despedirnos de algo —o de alguien— para poder seguir caminando en
la vida con tranquilidad y abrir nuevas puertas.
1. La
importancia de los sueños y sus símbolos: el bolso negro y el lirio blanco y
amarillo
Los sueños
son, como decía Carl Gustav Jung, “la vía regia hacia lo inconsciente” (Jung, Collected Works, Vol. 8). Y este sueño vino lleno de
símbolos profundamente poderosos.
Durante el
sueño volví a la escuela de Artes, donde estudié entre los 18 y los 23 años.
Sin embargo, el escenario no era la escuela real, sino una casa extraña,
desconocida, con un ambiente que no me hacía sentir cómoda. Ese detalle es
clave: en los sueños, los lugares suelen representar estados internos. Y esa
casa que no conocía hablaba claramente de que algo en mí ya no pertenecía ahí.
En el sueño
aparecían dos símbolos muy fuertes:
·
Un bolso negro, pequeño, cuadrado, distinto al que uso actualmente.
·
Una flor de lirio blanco y amarillo, sembrada con cuidado por una
amiga de aquella época.
Ambos objetos
cargaban un mensaje profundo, del que hablaré más adelante. Pero ya desde el
sueño se sentía que estaban ahí para mostrarme algo pendiente, algo no cerrado
del todo.
Y aquí es
donde vale la pena detenerse un momento en la importancia de los símbolos según
Jung. Para él, las imágenes que emergen en los sueños no son simples
sustituciones de la realidad, sino expresiones vivas de procesos psíquicos
profundos. Un símbolo nunca es unívoco: no se agota en una sola interpretación,
sino que apunta hacia algo más amplio, que está intentando nacer en la psique.
El inconsciente no habla en conceptos, sino en imágenes cargadas de emoción, y
por eso el sueño utiliza símbolos como puentes entre lo que sabemos y lo que
todavía no podemos decir con palabras.
Aunque
ciertos motivos son universales —como las casas, los objetos personales o las
flores—, cada símbolo se moldea según la historia emocional de quien sueña. No
se trata de consultar un diccionario, sino de escuchar qué resonancia íntima
provoca cada imagen. Para Jung, los símbolos oníricos cumplen además una
función transformadora: equilibran, compensan y a veces anuncian movimientos
interiores que la conciencia aún no ha registrado. Por eso cada símbolo es una
especie de mensaje creativo que orienta el proceso de individuación.
Y como señala
Jung: “El sueño no nos oculta nada: nos revela fielmente el estado interior del
soñante.” (Jung, Dreams, Princeton
University Press).
2. Los
ciclos de vida y la necesidad de cerrarlos
La vida es
movimiento. Todo comienza, florece, madura y finalmente se transforma o se
disuelve. Eso es un ciclo. Pero, ¿por qué nos cuesta tanto soltar? Quizá
porque venimos de generaciones en las que la estabilidad era un mandato:
trabajar siempre en el mismo lugar, sostener relaciones sin importar el
desgaste, quedarse donde uno estaba “porque así debía ser”.
Las épocas cambian,
y nosotros también. Los ciclos se cierran cuando algo ya cumplió su misión. Y
si no los cerramos, siguen repitiéndose en nuestra mente, en nuestras
emociones… incluso en nuestros sueños.
3. El
sentir en el sueño: la honestidad emocional como brújula
En el sueño yo no
quería estar más allí. Sentía el impulso clarísimo de irme. Incluso se lo decía
a Francisco, mi compañero en el sueño: “Ya no quiero estar en la escuela. Ya no
me siento bien aquí”.
Esa sensación es
más importante que los hechos del sueño.
Muchas veces queremos interpretar imágenes, pero lo fundamental es el sentir.
La emoción es la brújula del inconsciente: te dice qué parte de tu vida te está
pidiendo atención.
En mi caso, el
sueño me mostraba que aún había algo pendiente con esa etapa de mi vida, algo
que seguía acompañándome desde hace más de veinte años. Y que era hora de
liberar ese espacio interno. La estrategia que utilizó la psiquis fue volver a
contarle todo el sueño a Francisco a manera de revisión y retrospección, en este
caso de vida para recordar el sueño y para hacer el cierre.
4. Los
símbolos vistos y su significado personal y universal
Ø
El bolso negro
Un bolso representa
lo que llevamos dentro: emociones, memorias, cargas, recursos, identidad. En mi
sueño, el bolso era distinto al que tengo ahora. Más rígido, pequeño, cuadrado.
Ese bolso hablaba del pasado, de una versión mía que ya no existe.
En términos Junguianos,
sería un símbolo del contenedor psíquico, de aquello que guardamos sin
revisar. Por eso, cuando en la vida real las mujeres limpiamos o cambiamos
nuestro bolso, también movemos energía interna: soltamos lo viejo para abrir
espacio a lo nuevo.
Ø
El lirio blanco y amarillo
El lirio es una
flor profundamente simbólica. Está asociado a:
- La pureza, pero
no en el sentido moral, sino en el sentido de lo esencial.
- El renacimiento después del dolor.
- La luz que surge tras la oscuridad, como un recordatorio de esperanza.
En mi sueño las
flores las sembraba una amiga cantante de esa época, una mujer cuya voz
admiraba profundamente y que reflejaba una parte mía que yo también deseé
desarrollar. Verla sembrar lirios era como ver una versión mía sembrando su
propio camino creativo y espiritual, además del uso de la voz que siempre he sido coherente con ella, mi mayor Don. Además durante el sueño ella tenía una especie
de emprendimiento donde vendía las flores en la Escuela de Artes, esto tendría
mas información a resignificar pero por ahora lo dejaremos ahí. Valga aclarar también que los lirios para mi son bien importantes, después de cerrar una relación de años que dejó mucho dolor en mí, mi nueva pareja me regaló un lirio amarillo, fue la primera flor que me dio por eso tiene tanto significado para mi vida.
Desde Jung, las
flores representan la individuación, el proceso de llegar a ser uno
mismo.
Ø
La casa desconocida
En la psicología
junguiana, la casa simboliza la psique. Una casa extraña significa un aspecto
de uno mismo que aún no se ha explorado o integrado. Mi incomodidad en ella era
la señal clara del cierre que necesitaba hacer.
Ø
El maestro y la amiga cantante
Las figuras del
sueño representan arquetipos internos:
- El maestro = el guía, la autoridad interna, lo aprendido.
- La amiga cantante = la expresión creativa, la autenticidad, la voz
interior.
Ambos aparecían
para mostrarme qué aprendizajes ya estaban cumplidos y qué partes internas
necesitaban ser honradas antes de dejarlas ir.
Como diría Jung: “Lo
que no se hace consciente, se manifiesta en la vida como destino.”
(Jung, Aion, Princeton University Press).
5. Rituales
de cierre de ciclos y su importancia
Cerrar un ciclo no
es solo decir “ya no más”. Cerrar un ciclo es honrar lo que fue, agradecer los
aprendizajes, liberar la energía que quedó atrapada y abrir un espacio para lo
nuevo. Darle el lugar a la persona que te impulsó, cualquier persona en la vida es un maestro que está allí para cumplir un roll, aunque haya sido para despedirte de tu mejor trabajo como me pasó a mi. Antes pensaba que ese ere mi enemigo, el culpable de lo que me había pasado. Pero años después reflexionando logré entender en el cierre del ciclo que esa persona solo estaba allí ayudándome a cerrar un ciclo viejo, aunque yo no lo entendiera en su momento.
He hecho rituales
de cierre muchas veces en mi vida. Uno de los más significativos fue cuando
quemé las cartas que me había escrito un novio en la misma época de la
universidad, cartas que guardé por décadas. Ese fuego liberó una energía que me
tenía anclada emocionalmente a un pasado que ya no me pertenecía. Esa noche fue en luna llena en mi balcón, con una olla vieja desvencijada y una llama de fuego que subió a un metro de altura con tanto papel que quemé ese día. Las palabras de cierre y despedida me quitaron un peso de encima.
Los rituales
funcionan porque movilizan símbolos, y los símbolos hablan directamente al
inconsciente. Eso los hace potentes, transformadores, sanadores. Ritualizas para poder sacralizar cada acción, cada momento y llevarlo a la eternidad, guardando lo mejor de ello en tu corazón, y liberando lo que te pese.
6. Ritual
con los cuatro elementos: aire, agua, fuego y tierra
Aquí algunas formas
de cierre que puedes usar:
✧ Aire — La palabra que libera
Hablar, escribir cartas de cierre honrando los aprendizajes que quedaron de esa persona, de esa situación de ese lugar, sea una casa, o el cierre de una relación o una situación soltar a través del viento y la palabra nos ayuda a honrar ese elemental. Puedes escribir una carta y luego leerla en voz
alta al viento. El aire se lleva aquello que ya no necesitas conservar.
✧ Agua — Purificación y flujo
La carta puede
ofrecerse a un río, siempre usando papel orgánico. Ponerla en un lago en el mar, en un lugar donde el fluido sea constante, todo está en movimiento, todo se transforma de forma natural con el agua que mantienen devuelve todo al movimiento natural.
✧ Fuego — Transmutación
Quemar la carta con
plantas como romero o copal. El fuego no destruye: transforma.
Es el elemento perfecto para cortar definitivamente.
✧ Tierra — Integración y renacimiento
Enterrar la carta
junto a un árbol o en una planta. Puedes añadir un cuarzo como ofrenda y
agradecimiento. La Tierra recibe, transforma y devuelve vida nueva.
7. El
solsticio de invierno: un portal natural para cerrar ciclos
El 21 de diciembre
ocurre el solsticio de invierno en el hemisferio norte:
la noche más larga del año, el momento en que la luz comienza a regresar.
Es un portal natural
para cerrar ciclos porque la naturaleza misma está cerrando uno.
El solsticio simboliza:
- el final de la oscuridad,
- el retorno de la luz,
- la renovación de la vida.
Es un momento
perfecto para escribir, quemar, entregar, agradecer y dejar ir.
Conclusión
Este sueño llegó
como un recordatorio amoroso de que los ciclos no se cierran solos. Hay que
mirarlos, agradecerlos, despedirlos y permitir que se transformen.
Te invito —como me
invitó mi propio sueño— a revisar qué ciclos de tu vida aún están abiertos.
Aprovecha este diciembre y especialmente el solsticio del 21 para hacer tus
rituales, para honrar lo que fue y para abrir espacio a lo que viene.
Los sueños son
mensajes del alma. Y cuando los escuchamos, la vida se vuelve más clara, más
ligera y más nuestra.
Un abrazo fraterno
para todos. Ojalá esto pueda aportar algo a sus caminos.
Que tengan un maravilloso y bendecido día.
Sandra Daza —
Bolonik En servicio planetario de despertar y ascensión espiritual.

Hermoso Sandra. Recién llega a mí. Justo ayer tuve un sueño que recuerdo. Mucho para reflexionar. Gracias bella. Abrazo de luz 🤗🌈
ResponderEliminarGracias a ti por recibir, y por tu presencia. Abrazos
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